Salchipapas
- Lctcmps

- hace 11 horas
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Paris
31 de agosto 2026
El otro día, junto con una amiga del trabajo, fuimos a nuestros acostumbrados bailes latinos. En realidad, nuestra amistad ha crecido porque juntas vamos a clases de salsa aquí en Paris. Esta era una actividad en un bote en la zona de la Villette, de los lugares que más me gustan de Paris. Como el bote y el Cabaret Sauvage tenían actividad latina, había un puesto de salchipapas justo a la salida de los dos lugares. El puestito, me llevó a acordarme de lo que yo considero es la primera vez que comí salchipapas en mi vida. Supongo que todos tenemos recuerdos así cuando comemos o olemos algo familiar. En todo caso, esto va a ser la descripción de lo que yo me acuerdo de la situación. Y estamos hablando que esto sucedió cuando yo tenía 9 años. Fue en Cuenca, Ecuador. Los primeros días que estuvimos viviendo allí.
Llegamos a Ecuador porque mi madre consiguió un trabajo en un proyecto en Cañar con la AECID. La ciudad que estaba cerca a Cañar era Cuenca. Cuando llegamos, a nosotros nos pareció super pequeña, aunque, Cuenca es la tercera ciudad más grande de Ecuador. Para nosotros, después de haber vivido en Bogotá, enana y muy diferente. Incluso, el hecho que viniéramos desde Bogotá es clave para entender la historia.
Cuando llegamos a Cuenca, nos hospedamos en un hotel amplio con desayuno incluido cerca al centro histórico. Cruzando el río Tomebamba, cerca del parque de la madre. Conocíamos poco de la ciudad y, después de venir de Colombia -que todo nos queda lejos y cuando fuimos a vivir allí nos daban muchas indicaciones de seguridad- a mi padre le parecía mejor que nos mantuviéramos por donde conocíamos. Total, que las mañanas las pasábamos en el centro comercial que queda cerca de allí. Mi padre iba a un café internet para poder revisar las noticias y su correo personal. Nosotras podíamos pasar el tiempo en el mall.
Como no teníamos mucho que hacer -tampoco teníamos nuestras pertenencias normales, salvo ropa y cosas básicas porque no teníamos la mudanza todavía- entre leer y ver la gente pasar, se nos pasaba el tiempo. En realidad, había una actividad que utilizábamos cuando ya todo lo demás nos cansaba: ponernos en la banca frente a la tienda que vendía televisores, con la última pantalla espectacular del año, para ver las películas que pasaban. Sin sonido, silenciadas, porque estaban en una tienda. Así hasta la hora de la comida.
Hay que mencionar que lo de cocinar a mi padre, nunca se le ha dado mucho. No sé si es porque nunca aprendió o porque no le gusta cómo le quedan sus platos. Así que nuestros almuerzos consistían de la plaza de comidas del mall, con McDonald’s, KFC y poco más. Yo nunca he sido de comer muchas cosas elegantes y tengo un paladar bastante simple, con los años lo he expandido, pero si hoy en día como pocas cosas diferentes, en ese tiempo menos. En ese contexto, comí mis primeras salchipapas.
Me acuerdo que marcaron un antes y un después en mi vida. Porque relacioné que, de ahora en adelante, si salíamos a algún restaurante ecuatoriano, siempre tendría la opción de comer algo que sí me gustaba. -Después comí un montón de otros platos ecuatorianos que me encantaron, no se preocupen. No sólo fueron las salchipapas-.
En la situación del mall, estuvimos más o menos un mes. Lo de comer así en la calle siempre, cansa. Y a nosotros con todo el contexto de que acabábamos de mudarnos, sin casi nuestras cosas, viviendo en un hotel, etc. Nos terminó cansando mucho. Fue antes de que conociéramos a nuestro gran refugio El Aquelarre -restaurante español que nos ayudó a encontrar comida que nos gustara y a tener conocidos en la ciudad-. En todo caso, las salchipapas, se mantuvieron conmigo bastante.
Creo que voy a estar subiendo aquí más recuerdos como este. Después de todo, no tengo a mucha gente que contárselos y, también es parte de mi historia de vida. Casi de mis memorias. Son mis paisajes.
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Lov u all!
L





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